Somos negros, ¿qué de color?

Somos negros, ¿qué de color?

«Somos negros, ¿qué de color?» Lo dijo ante las cámaras de TVE. Ana Peleteiro Brión, acaba de ganar una medalla en los juegos Olímpicos de Tokio. Así que se ha situado en el Olimpo del atletismo. Ella no conoce a su padre, dice que era, seguro, negro de África. Por eso, ella, hija también de gallega, es negra, y piensa «que los dos medallistas fuéramos negros, le joderá a mucha gente». A mí no me jode, pero,  a mucha gente parece que sí.

Ganar la medalla de bronce en triple salto en las Olimpiadas de Tokio esta semana, y la espigada atleta gallega la ha armado. Ella no se achanta, tiene arrestos para lo que venga, y ha venido mucho. Un tuitero se ha hecho famoso por explicar que Peleteiro no es española al cien por cien, ya que es negra por parte de padre. El tuitero no sabe quién es el padre de la chica, pero se imagina que, como es negro, no es español. Por lo tanto, Peleteiro no es española «al cien por cien», nos informa. Tampoco sabemos si será al 50%. Habrá que estudiar la masa genética, o lo que el tuitero considere que científicamente prueba que alguien es «español al cien por cien», y extraer alguna conclusión lógica que pueda dar paz a las complejas elucubraciones del mencionado tuitero.

Con esas ideas en la cabeza, parece que el tuitero no andará lejos de aguas patrióticas como las de Vox, y ahí tiene donde trabajar, porque Ortega Smith tampoco sería, según su método de cálculo, «español al cien por cien», con un apellido que suena a la pólvora americana de Horace Smith, de Smith & Wesson, y con doble nacionalidad española/argentina gracias a su madre. Esto de los porcentajes para dar patente de nacionalidad, puede resultar algo peliagudo. Mas vale seguir aquel refrán que decía: «Uno es donde pace, no de donde nace».

El caso es que tampoco Ana Peleteiro sabe quién es su padre. «No conozco a mi padre biológico -explica-. Es negro, de eso estoy segura. Yo siempre digo: es africano, seguro, porque todos los negros, sean de África, sean de Cuba, o sean de República Dominicana, los negros que están allí llegan de África porque eran antiguos esclavos». Ella fue adoptada por una familia en Galicia, y allí creció y evolucionó hasta convertirse en una estrella del atletismo. Una evolución ejemplar.

Lo que tiene claro es que de la mezcla de su madre biológica gallega, no sabemos si cien por cien gallega aunque parece que sí, y su padre africano, negro claro, salió algo muy bueno. Una mezcla ganadora. Peleteiro nos dice que  «la mezcla es súper buena, que la mezcla enriquece a un país, que la mezcla es lo mejor que hay». Y, viéndola a ella, uno no puede estar más de acuerdo.

Pero hay quien no está por la mezcla. Leche sola, café solo, nada de café con leche y, menos, esas mamarrachadas del macchiato. Esta mujer pone de los nervios a determinados políticos porque respira un aire no emponzoñado por las consignas. Cuando el líder de Vox, Santiago Abascal, llegó a Galicia anunció que iba a dar un mitin en Ribeira, precisamente el pueblo de Peleteiro, y ésta que no se debe llevar muy bien con el líder de Vox por sus ideas, escribió, jugando con el color verde corporativo del grupo político, en su cuenta de Twitter y en gallego :»Mellor queda na casa. O único que ten de verde GALICIA son os montes».

En el caso de Peleteiro el tuitero antes mencionado, era claro al explicar sus preferencias. «Se entiende -decía- que no me represente de la misma forma una chica con orígenes africanos por mucho que nazca en España, que alguien que sea española ya proveniente de varias generaciones asentadas y cuya sangre sea española al completo». Lo curioso es que el tuitero parecía escribirlo desde Granada, en esa tierra andaluza en la que en el siglo VIII se instaló el Califato Omeya y los árabes se mantuvieron en el poder hasta Boabdil casi en el siglo XVI (1492).

Y aquí resulta pertinente preguntarse: ¿Qué es eso de «sangre española al completo»? Quien tenga la respuesta que la eleve al altar de las redes sociales.

Por esa razón, y ya que los árabes llegaron en el siglo VIII bordeando el norte de África, surgen iniciativas como las de Santiago Abascal quien ya anunció que «tiene que llegar nítido y claro a toda África que el que entra en España ilegalmente vivirá en la ilegalidad perpetua y nunca será regularizado». No hay lugar a un nuevo Califato Omeya. Qué pena que en aquellas lejanas épocas solo hubiera personajes débiles como Alfonso VIII, Pedro II de Aragón o Sancho VII, El Fuerte, de Navarra. Con unos cuantos como el famoso tuitero, los árabes no hubieran permanecido tantos siglos en España. Por eso es tan difícil ahora encontrar «sangre española al completo».

A Iñaki Williams, otro negro, ¿qué de color?, que diría Peleteiro, jugador del Athletic, que saltó la valla fronteriza de Melilla en el seno de su madre embarazada, le preguntó Jordi Évole qué le parecían las palabras de Abascal y contestó: «Si te dijese lo que pienso realmente, creo que me metería en un problema. Espero y deseo que la gente no haga caso a semejante sandez».

Con Peleteiro lo que ocurre es que, además de gran atleta, resulta una persona con ideas propias muy definidas. Condena el racismo, por supuesto, pero difunde mensajes en redes sociales, con muchos seguidores, como «ni golpes que lastimen, ni palabras que hieran. No es no», en contra de la violencia contra las mujeres, y se posiciona a favor de la eutanasia. No se queda callada, y eso parecen no aceptarlo algunos en una medallista olímpica.

Peleteiro dice en público cosas como «Galicia y el gallego son mis raíces. Por mucho que yo viaje por el mundo no puedo cambiar. Porque españoles hay muchos, pero gallegos no tantos». En Ribeira, en su pueblo, agradecen sus palabras y están orgullosos de que Ana, en su gloria olímpica, se acuerde de su pequeño rincón de Galicia. 

https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/negros-color_129_8202188.html

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