Mario Iceta, arzobispo de Burgos: «Defienden la eutanasia por ideologa, no por razones mdicas»

Doctor en Medicina y vicepresidente de la Subcomisin Episcopal para la Familia y la Vida, lamenta que el Congreso haya aprobado una ley que considera la eutanasia como «muerte natural»

LUIS TEJIDO EFE

  • Ley.

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Representante de una nueva generacin de obispos espaoles, y recientemente nombrado por el Papa Francisco arzobispo de la Archidicesis de Burgos, Mario Iceta (Gernika, 1965) lleva aos analizando de cerca el controvertido debate sobre la eutanasia. Doctorado en Medicina y Ciruga por la Universidad de Navarra, ha abordado esta cuestin como vicepresidente de la Subcomisin Episcopal para la Familia y la Vida, que el ao pasado hizo pblico el documento Sembradores de Esperanza. Acoger, protege

r y acompaar en la etapa final de la vida.

Pasados ya unos das desde la aprobacin de la

Ley de la Eutanasia

, cul es su valoracin?

Muy negativa. La eutanasia no es la solucin para los enfermos incurables, en fase terminal o con sufrimiento, sus familias, quienes les cuidan y los profesionales de la salud.

Cules son los aspectos de la ley que ms le preocupan?

La valoracin general, como he dicho, es negativa. La prctica eutansica contradice la razn de ser de la Medicina, que siempre ha sido curar, al menos aliviar y siempre acompaar y consolar. Ahora se introduce un nuevo objetivo: eliminar la vida del enfermo. Existen, adems, algunos aspectos chocantes: que la eutanasia se considere a todos los efectos como muerte natural; la dificultad de valorar la capacidad de decisin en estas situaciones y, de modo particular, cuando hay alteraciones psicolgicas; el que los mdicos que objeten en conciencia deban registrarse; la obligatoriedad de ofrecer la eutanasia en todos los centros e incluso a domicilio y no puedan, por ejemplo, excluirse aquellos centros que estn en desacuerdo con esta prctica, ya que entra a formar parte de la cartera de servicios sanitarios…

Usted ha afirmado, como mdico, que la eutanasia es ajena a la medicina. Por qu?

Porque la medicina, trabajando de modo interdisciplinar con otras ciencias y saberes, posee cada da mayor capacidad para eliminar el dolor y aliviar el sufrimiento de los enfermos. No entra en su razn de ser la eliminacin de la vida del paciente. Las razones esgrimidas para abanderar la eutanasia son de tipo ideolgico y no mdico.

Muchos espaoles, no obstante, creen que la eutanasia, la llamada «muerte digna», es un avance. Qu les dira a quienes defienden acabar as con el dolor y el sufrimiento del enfermo?

La eutanasia no es sinnimo de muerte digna. Es uno de los argumentos falaces que se han utilizado habitualmente. Morir con dignidad es morir rodeado del afecto de los familiares y amigos, a poder ser en el entorno habitual, con una analgesia adecuada que suprima el dolor, aliviado el sufrimiento, con un sentido de lo que se vive en el momento, la compaa y auxilio espiritual necesario, dejando solucionadas en la medida de lo posible las cuestiones fundamentales de la propia existencia. y en paz con todos los aspectos relacionales que han constituido la propia vida.

Cree posible encontrar un punto intermedio, de consenso entre las diferentes sensibilidades?

Es que, entre sostener y acompaar al enfermo y su familia, aliviando adecuadamente el sufrimiento, la angustia, la desesperanza y el dolor, y provocar su muerte no creo que exista punto intermedio.

Otro argumento esgrimido en defensa de la ley es el de la libertad individual.

Es curioso que se elija un acto que precisamente suprime e imposibilita radicalmente la propia libertad.

La Conferencia Episcopal prepara alguna iniciativa de reaccin a la ley? Hubo una oposicin muy activa, por ejemplo, en contra de la Ley del Aborto o el matrimonio gay.

No me consta. Ya publicamos hace un ao un extenso documento sobre este asunto titulado «Sembradores de esperanza», y la Conferencia y los obispos se han pronunciado en multitud de ocasiones. Pero tambin se ha pronunciado de modo taxativo y muy bien argumentado la

Organizacin Mdica Colegial

, otras organizaciones de profesiones del rea sociosanitaria, de diversas especialidades mdicas, y el mismo

Comit de Biotica de Espaa

, sin obtener ningn resultado favorable.

Hubo dilogo entre el Gobierno y la CEE durante la tramitacin de la ley?

El Gobierno y el arco parlamentario conocen la posicin de la Conferencia Episcopal y de las organizaciones mdicas, sanitarias y de otra ndole. No me consta que haya habido un dilogo en aras a buscar una posicin compartida.

Otra medida polmica es el sealamiento por parte del Gobierno de la escuela concertada, desde los primeros compases de la legislatura. Es una excusa para ir en contra de las escuelas catlicas?

Los ordenamientos jurdicos internacionales y espaoles son muy claros. La importancia de la tarea educativa ha sido recogida en el captulo 26 de la

Declaracin Universal de los Derechos Humanos

. Resultan especialmente relevantes la obligatoriedad y gratuidad de la enseanza fundamental, as como el reconocimiento como derecho humano de la libertad de los padres para escoger el tipo de educacin que desean para sus hijos. La nueva ley restringe esta capacidad de eleccin propugnando ms bien una escuela nica de carcter estatal. Los elementos fundamentales de esta declaracin son recogidos y desarrollados en el artculo 27 de la

Constitucin Espaola

, donde se reconoce la libertad de enseanza, y se afirma que los poderes pblicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formacin religiosa y moral que est de acuerdo con sus propias convicciones y que ayudarn a los centros docentes que renan los requisitos que la ley establezca.

Tampoco estos elementos estn avalados en la nueva ley…

No. Y es la octava ley educativa en el tiempo de la democracia, aprobada sin el consenso con los agentes educativos, sin atender a gran parte del sistema educativo que constituye la enseanza concertada, y sin alcanzar un verdadero pacto de Estado, que sera lo deseable en este tipo de cuestiones fundamentales. Cunto se tardar en aprobar una nueva ley educativa, la novena? Y as, hasta cundo?

Espera que, en este caso, el Gobierno s acabe escuchando las peticiones de la Iglesia respecto a la escuela?

La experiencia de los ltimos tiempos no avala esta opcin que sera muy deseable. No tanto que escuche a la Iglesia, sino que escuche a las familias y a la comunidad educativa, que son los verdaderos protagonistas, alcanzando un pacto de Estado entre las fuerzas polticas.

Acaba de iniciar una nueva etapa como arzobispo de Burgos, despus de estar 11 aos en Bilbao. Qu balance hace de su etapa como obispo en el

Pas Vasco

, viviendo muy de cerca los ltimos aos de la violencia armada de

ETA

?

He tenido ocasin de ver el final del terrorismo y la violencia tras tantos aos de dolor, sufrimiento y muerte. Doy gracias a Dios por ello. Tambin de la evolucin tica de la sociedad hacia un ntido posicionamiento en contra de toda accin violenta. He valorado y agradecido las iniciativas que, impulsadas por la dicesis y grupos eclesiales, se han realizado favoreciendo el acompaamiento a las vctimas, el camino del reconocimiento del mal causado por parte de quienes originaron tanto sufrimiento, el rechazo de la violencia, la reparacin, en la medida de lo posible, de los daos y la senda del perdn y la reconciliacin. Es un camino largo que requerir de varias generaciones para ir restaando las profundas heridas generadas. La tarea educativa de las nuevas generaciones en la verdad y la justicia ser un elemento clave en este recorrido.

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