«La serenidad empieza a imponerse»

Pedro Sánchez ha imprimido una dosis de orgullo al Comité Federal del PSOE, el máximo órgano entre congresos, al reivindicar el legado del partido a lo largo de la historia. «El PSOE es un partido valiente», ha afirmado el líder socialista en el primer discurso que dirige al partido tras la concesión de los indultos, una decisión a la que se ha referido en su intervención como «un mensaje contundente de empatía» para «todos los catalanes». El secretario general, que apenas ha encontrado contestación interna por las medidas de gracia a los líderes independentistas, ha asegurado que no suponen la resolución del conflicto en Catalunya, pero sí un paso en esa dirección y ha defendido que ya empiezan a tener «efectos» ya que «la serenidad empieza a imponerse al ruido interesado». «Las mesas petitorias dejan espacio a los argumentos», ha celebrado.

«Sabemos mejor que nadie el valor que representa dar el primer paso y seguiremos haciéndolo», ha defendido Sánchez, que ha reivindicado otras decisiones históricas del PSOE. Ha mencionado el pacto antiterrorista que propuso José Luis Rodríguez Zapatero y el posterior fin de ETA, la reforma del ejército, la defensa de la laicidad del Estado, la salida de las tropas de la guerra de Iraq, o la conquista de derechos sociales, como el divorcio, el aborto, el matrimonio igualitario o la ley de eutanasia. «Hacemos avanzar a nuestro país mientras la derecha hace lo de siempre intentar frenar ese avance», ha expresado.

Consciente del temor al desgaste que los indultos pueden suponer en determinados territorios, el presidente ha enviado un mensaje tranquilizador a los suyos al recordar que «en vísperas» de la aprobación del matrimonio igualitario las encuestas dibujaban un rechazo social del 40% y mientras que trece años después el porcentaje ha caído al 7%, situando a España en el segundo país en el que más apoyo recibía esa medida. «La sociedad española tiene capacidad de transformarse y asumir con convicción nuevas realidades», ha expresado el presidente, que ha mencionado a todos sus antecesores al frente del partido y ha subrayado su capacidad para «entender el momento» que les tocaba vivir y «saber ofrecer una alternativa valiente de cambio».

«Hemos de escuchar cosas que no nos gustan, pero los independentistas escucharán mucho nuestras convicciones, nuestra voluntad inequívoca de proyecto compartido», ha afirmado en referencia a quienes dentro del partido cuestionan que los líderes independentistas mantengan la pulsión sobre la salida de Catalunya de España o la amnistía, como Gabriel Rufián cuando esta semana recordó a Sánchez que tampoco era partidario de los indultos. «Denos tiempo», le dijo. El presidente ha recordado que los socialistas son «internacionalistas» y que apuestan por «identidades que son inclusivas»: «Lo que hacemos es creer en la suma, no en la resta o la división». 

La cita ha servido para cerrar filas en torno a los indultos. Las voces más críticas con ese asunto, los presidentes Emiliano García-Page y Javier Lambán, estaban ausentes por motivos de salud. Tampoco ha acudido por razones personales el extremeño Guillermo Fernández Vara. Como estaba previsto, las intervenciones a puerta cerrada han servido para apuntalar la decisión. El secretario general de Castilla y León, Luis Tudanca, que manifestó sus «dudas» sobre los indultos no ha tomado la palabra.

«El partido está en otra cosa, los militantes lo asumen», comenta un presidente socialista sobre el aval a los indultos. Incluso entre quienes la medida de gracia generaba un cierto temor admiten que se ha gestionado bien. El diputado aragonés Vicente Guillén, que encabezaba la delegación en ausencia de Lambán ha sido el mismo de su jefe de filas: un voto de confianza a la estrategia de Sánchez, aunque escepticismo ante la posibilidad de encontrar una solución con el independentismo. «Era el momento, con la vacunación y el inicio de la recuperación», expresa una dirigente. El mensaje que distintos dirigentes han querido enviar es que el Govern tiene que ampliar el diálogo y no limitarse solo a negociar con el Gobierno sino que tiene que abrir una «mesa de partidos» en Catalunya para que el acuerdo salga de allí.

Cierre de filas en el partido que «siempre ha amado a España»

«Sabemos que las medidas de gracia que hemos tomado no van a resolver la crisis que atraviesa Catalunya desde hace más de una década y quienes se oponen reconocen que la cárcel no va a resolver la crisis de convivencia», ha argumentado: «España y especialmente Catalunya necesitan regresar a la cohesión, a la concordia y la convivencia cuanto antes». «Nuestra guía es ser un partido de respuestas, de acuerdo. Hay que reivindicar que el PSOE es el partido de la esperanza», ha agregado. Ante la plana mayor del PSOE y varios miembros del Gobierno, entre ellos Miquel Iceta, María Jesús Montero, Isabel Celaá o Carolina Darias, entre otros, Sánchez ha reiterado la necesidad de que se abra el diálogo también dentro de Catalunya. «Contamos con todos, necesitamos a todos. De igual manera el Govern deberá contar con todos, también con todos los catalanes, los catalanes independentistas, pero también los no independentistas que lideran Salvador Illa y el PSC», ha insistido. Tras recordar que los socialistas apoyaron el 155 tras un importante debate interno, Sánchez ha sacado pecho frente a la actitud de la oposición: «Esa es la diferencia entre el PSOE y la derecha y la ultraderecha, trabajamos para todos los españoles».

«El PSOE siempre ha amado a España», ha repetido en varias ocasiones Sánchez, que se ha retrotraído a la época del franquismo para recordar que ya entonces el socialista Juan Negrín desde el exilio escribió cartas en las que pedía la inclusión del país en el Plan Marshall y que algunos compañeros le criticaron porque eso suponía «reforzar al dictador en el poder». Esa actitud representa, para el líder socialista, «el patriotismo de verdad que antepone el bienestar, el progreso a cualquier otra consideración». Sánchez ha enfatizado la necesidad en política de «elevarse sobre el presente, de interpretar la realidad mirando al futuro». «Ese momento de nuestra historia [ha dicho sobre las cartas de Negrín en 1948] como partido y como país resume de forma impecable lo que nuestra organización representa: una forma digna de patriotismo, honesta y una actitud valiente para asumir las decisiones más difíciles, pero también más necesarias (…) y una mirada larga y profunda para impulsar los cambios que nos llevan a un país más próspero y moderno», ha explicado antes de señalar las diferencias con el PP.

Sobre el PP: «No vienen tiempos de agoreros»

«Cuanto más gritan, más demuestran su ausencia de un proyecto para España», ha dicho sobre el papel de Pablo Casado. «Ni caso a una oposición furibunda», le ha dicho a los suyos en un momento en el que los sondeos pronostican un crecimiento del PP que inquieta al partido ante el próximo ciclo electoral de 2023. Pero Sánchez está convencido de que los conservadores van a «sufrir en las urnas» el desgaste por su oposición. «No vienen tiempos de agoreros, pesimistas y personas que ven la vida en blanco y negro», ha continuado el líder del PSOE, que considera que la oposición del PP «es indistinguible a la que hace la ultraderecha». «Lo mismo da, son tal para cual», ha expresado el presidente, que ha puesto en énfasis en que los conservadores «insultan ya no al PSOE sino a empresarios, sindicatos y, lo nunca visto, a los obispos e intelectuales» que no comparten su posición beligerante contra las medidas de gracia y el diálogo. Para el presidente, esa actitud busca en buena medida «tapar su vergonzosa corrupción».

Frente a la actitud de la derecha que «proclama la ruptura de España» o el «fin de la civilización» y que solo sirve para «obstaculizar y destruir», Sánchez considera que «España necesita hoy más que nunca un proyecto de esperanza» que, a su juicio, representa el PSOE. El presidente ha aprovechado para defender la gestión del Gobierno y alardear de los datos económicos así como de la «vacunación que va como un tiro». “Cada día que pasa, España va mejor. Mejor en la vacunación, en la recuperación, en la creación de empleo. Sigamos trabajando para hacer que España avance”, ha señalado. No obstante, también ha mandado un mensaje de prudencia al recordar que se está experimentando un incremento de los contagios de COVID-19. «Comprendo la fatiga pero no podemos bajar la guardia», ha advertido: «Seamos cuidadosos».                     

También ha puesto deberes a los socialistas para la «hoja de ruta» que tienen por delante los socialistas y el Gobierno de coalición. Lo primero ha sido la lucha contra la violencia machista ante el repunte de asesinatos. «La batalla del feminismo es ineludible y es cuestión de todos nosotros. La violencia machista tiene que acabar no hay otra prioridad para el gobierno y para el PSOE», ha señalado. «Tenemos que desterrar de una vez por todas esta desigualdad, esta tortura a la que están sometidas estas mujeres y sus hijos e hijas», ha dicho.

La otra tarea es «abordar decididamente los problemas y retos que tiene la juventud» a la que ha interpelado directamente y con la que el PSOE lleva años intentando reconectar: «Vamos a ser valientes y determinados para adoptar las reformas que cambiarán vuestras condiciones materiales y vidas a mejor». «Vamos a trabajar para que veáis que las cosas mejoran», les ha dicho a quienes asume que «se han sentido frustrados».

Espadas muestra apoyo al Gobierno ante «decisiones complejas»

Sánchez ha terminado su intervención refiriéndose a la convocatoria del 40º Congreso que se celebrará en Valencia entre el 15 y el 17 de octubre, aunque ha reconocido que los socialistas ya están impulsando nuevos «rostros». Es ahí cuando se ha referido a las primarias del PSOE andaluz en las que Juan Espadas se impuso a Susana Díaz. «Quiero que mis primeras palabras sean para reconocer el trabajo de la compañera Susana Díaz», ha dicho sobre la que fue su rival hace cuatro años y que hoy, pese a seguir siendo secretaria general del PSOE-A, no ha acudido al Comité Federal. «Ahora la responsabilidad es de Juan Espadas», ha proclamado mientras la sala rompía en aplausos: «Va a ser el encargado de que el PSOE vuelva a la Junta de Andalucía cuando quiera convocar elecciones el PP».

“Einstein dijo que la medida de la inteligencia es cambiar cuando es necesario. Era necesario cambiar en Andalucía y hemos tomado una decisión inteligente”, se ha reivindicado Espadas, que ha dicho que hará una «oposición de Estado» y ha emplazado a los socialistas andaluces a salir a la calle dado que, según ha narrado, las elecciones «no se ganan» en los ayuntamientos o parlamentos. También ha marcado distancias con la gestión de Díaz al frente del gobierno andaluz al decir que es necesario «volver a sintonizar y recuperar la confianza perdida en los colectivos» durante los últimos años de gestión.

La salida definitiva de Susana Díaz

El también alcalde de Sevilla ha mostrado su apoyo al Gobierno «que más difícil lo ha tenido» e incluso a las «decisiones controvertida y complejas» en una alusión velada a los indultos. «Nos estamos jugando el progreso de España frente al retroceso», ha avisado. En su debut, Espadas ha emplazado a los socialistas a ser «valientes y ambiciosos a la hora de abordar el debate de la financiación» autonómica. «En ese debate Andalucía va a estar siempre con lo justo, no estará nunca pidiendo más de lo que le corresponda, estará siempre pidiendo exactamente no ser menos que otros, sencillamente aquello que nos corresponde», ha aseverado.

Además de ratificar el calendario del 40º Congreso, el Comité Federal ha aprobado un cambio de su reglamento para que tras las primarias para la elección del secretario general se pueda constituir una comisión organizadora del congreso que se celebra posteriormente para que no recaiga en la ejecutiva saliente. Con esa fórmula el PSOE vacía de poder el puesto de secretaria general que aún mantiene Díaz. En el cónclave de hoy se ha ratificado el adelanto de las primarias para escoger a su sucesor al frente del partido, un proceso al que previsiblemente solo concurrirá Espadas y concluirá a finales de julio. Desde entonces, será él quien tome formalmente las riendas y, con la modificación adoptada este sábado, un nuevo organismo pilotará la organización del congreso de otoño.

https://www.eldiario.es/politica/sanchez-reivindica-valentia-psoe-defiende-indultos-mensaje-empatia-catalanes_1_8101297.html

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