La búsqueda de la eutanasia me ha dado una razón para vivir»: Ana Estrada

Ana Estrada es la primera persona que busca públicamente la muerte asistida en Perú. Ana Estrada pide que le permitan someterse a la eutanasia en Perú, pero no porque quiera morirse ahora.

Su demanda carece de precedentes en el país. Desde la adolescencia, la psicóloga de 42 años padece polimiositis, una enfermedad rara, tratable pero incurable, que inflama y debilita los músculos voluntarios del cuerpo, aquellos que permiten los grandes movimientos de distintos huesos.

Hace unos tres años tuvo que renunciar a su autonomía y unas enfermeras la cuidan 24 horas al día.

Pero hay algo a lo que Estrada se rehúsa a renunciar: la «libertad». Su libertad de elegir el momento de morir, cuando sienta que su cuerpo ya no resiste más.

Estrada abrió el blog «Ana busca la muerte digna» en enero y en septiembre lanzó una petición en la plataforma Change.org. para que las autoridades peruanas permitan la muerte asistida (ilegal en Perú), que ya lleva cerca de 14.400 firmas.

Hay gente que piensa que estoy deprimida. Pero es al contrario.

Desde donde estoy ahorita, en mi cama, con un dedo [en mi blog] he llegado a muchísimas partes del mundo, a gente que no conozco.

Es como si mi mente y mi corazón estuvieran volando por el mundo, cosa que nunca me había pasado. No había tenido esta sensación como de satisfacción plena.

La persona que quiere morirse porque está deprimida lo puede estar por diferentes causas, no solamente por enfermedad.

Hay un concepto del suicidio como [algo] autodestructivo. Pero mi caso es completamente diferente.

Esto se trata del amor por la vida, de libertad. Yo amo tanto la vida que una vida sin libertad no es vida.

En 2015, la polimiositis le alcanzó los músculos que intervienen en la respiración y Estrada acabó en cuidados intensivos.Después de seis meses, volvió a casa con una traqueostomía y una gastrostomía (sondas en la tráquea y en el estómago, respectivamente, para poder respirar y comer).

Elegir morir

Cuando estuve más lúcida, decidí no hacerlo [suicidarme], porque había mucho riesgo, para mi entorno, para mi familia.

Hubiera sido una muerte en la clandestinidad, solitaria, dolorosa, con miedo.

Le hubiera estado pidiendo a alguien que cometiera un delito, y eso para mí era muy angustiante y muy frustrante.

«Cómo quisiera poder hacerlo y no pedírselo a nadie», me decía. Así que al final decidí que no, que no quería poner en riesgo a nadie.

Quiero tener el control de mi tiempo, de mi cuerpo, de poder elegir cuándo morir, porque se trata de la libertad de elegir.

La libertad de elegir es un tema relacionado a la vida, para mí. Por eso digo que, de alguna manera, yo estoy luchando por mi vida, por la vida que quiero para mí.

[La enfermedad] sigue avanzando y no quiero llegar al sufrimiento, así que lo que quiero simplemente es tener la libertad de elegir cómo, cuándo.

También podría decir que estoy luchando por mi muerte, pero no lo estoy, porque yo no me quiero morir ahora.

FUENTE: BBC.COM

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