«Es una decisión política moralmente aceptable»

Durante una larga rueda de prensa a bordo del avión papal de regreso a Roma, el Pontífice ha realizado un largo análisis de la actualidad geopolítica a partir de las preguntas de los periodistas. Así, ha asegurado que «hay diálogo (con el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua) porque es necesario resolver problemas, ha valorado el envío de armas a Ucrania e incluso ha tenido palabras para España y la legalización de la eutanasia hace poco más de un año.

El Papa ha abogado por la interlocución con ambas partes cuando le han preguntado si hay alguna «línea roja» en el diálogo con Rusia sobre la invasión de Ucrania. Ha respondido que «no puede excluirse el diálogo con ninguna potencia que esté en guerra, aunque sea con el agresor. La situación puede oler mal, pero se debe hacer», ha asegurado. La clave es tener «siempre una mano tendida, pues de lo contrario cerramos la única puerta abierta para la paz. Si luego no aceptan, pues nada… Pero hay que intentarlo».

Ha reconocido que puede no gustar, ya que «es difícil entender el diálogo con los países que han empezado la guerra, pero no hay que descartarlo». «Hay que dar la oportunidad del diálogo a todos. Siempre hay la posibilidad de que con el diálogo se cambien las cosas, al menos para ofrecerle otro punto de vista», ha añadido.

Sobre la entrega de armas a Ucrania, ha explicado que «es una decisión política que puede ser moralmente aceptable, pero según la intención. Si se hace para vender más armas, provocar una guerra, o descartar las armas que ya están viejas, no es correcta». «Pero defenderse es lícito», ha subrayado.

La España vacía y la eutanasia

El Papa ha mencionado a España cuando le han preguntado si piensa que la pérdida de valores morales, por ejemplo, con la introducción de la eutanasia, amenaza la existencia de Occidente. «Me pregunto qué le ha pasado a Occidente, que se olvida de acoger (a los emigrantes), con lo que necesita a las personas ante la baja natalidad», ha respondido.

«En España y en Italia, pero sobre todo en España, hay muchos pueblos vacíos con 20 viejecitas. ¿Por qué no hacer una política para insertar ahí a emigrantes, acogerlos e integrarlos? No. Se les deja en la costa. Hay una incapacidad de comprender sus valores», ha asegurado. Sobre la eutanasia, con duras palabras, ha añadido que «matar no es humano». «Si matas con motivaciones, al final matará más. Lo de matar hay que dejarlo a las bestias», ha añadido.

Problemas con Nicaragua

En cuanto a la situación en Nicaragua, el Papa ha reconocido que «en este momento hay problemas». Se refiere a la escalada de hostilidades contra la Iglesia católica, que el régimen sandinista ha emprendido desde 2018 y que ha incluido el cese este año del nuncio Waldemar Sommertag, el arresto el pasado 19 de agosto del obispo Rolando Álvarez, y la expulsión unos días más tarde de las 18 monjas de la congregación fundada por la Madre Teresa de Calcuta que cuidaban de niñas abusadas.

«Hay diálogo, pero esto no significa que se apruebe, ni tampoco que se desapruebe, lo que hace el gobierno», ha explicado el Papa Francisco en un diálogo informal y en tono conciliador. El Pontífice dice que conoce bien la situación que están atravesando los católicos en Nicaragua, y que «las noticias son claras».

«Yo espero que regresen las monjas de Madre Teresa, que son buenas revolucionarias, pero revolucionarias del evangelio, necesitamos mujeres como estas. Esperamos que regresen», ha solicitado el Papa. Ha asegurado además que hasta ahora no ha hablado tampoco por teléfono con el obispo arrestado.

La abogada nicaragüense Martha Patricia Molina ha recopilado 190 ataques del entorno sandinista contra religiosos o instituciones de la Iglesia realizados en los últimos años. Van desde escraches en iglesias por parte de grupos sandinistas, hasta el arresto en agosto del obispo Rolando Álvarez, y el encarcelamiento sin cargos de los cuatro sacerdotes y dos seminaristas que lo acompañaban. También Ortega ha cerrado nueve radios de diócesis y eliminado el canal de televisión de la Iglesia de la plataforma que lo emitía y las presiones del régimen provocaron que el obispo Silvio Báez se exiliase en Miami en 2019.

En el avión, el Papa ha asegurado que desea «continuar el diálogo, no detenerlo», aunque ha lamentado que en la crisis con Nicaragua «hay cosas que no se entienden». «Expulsar al nuncio es grave diplomáticamente, son cosas difíciles de comprender y de asimilar», ha asegurado. También ha recordado que la grave situación en Nicaragua «no es el único caso. Hay muchos casos como estos en Latinoamérica». Probablemente se refiere a la expulsión de Cuba esta semana del jesuita David Pantaleón, crítico del gobierno de Díaz Canel.

También el Papa ha hablado con cordialidad sobre China. Ha dicho que para comprender a este país, «hace falta un siglo, y no tenemos tanto tiempo. Por eso hemos optado por la vía del diálogo. Tienen una mentalidad rica, que cuando se enferma pierde su riqueza y es capaz de cometer errores». Ha evitado entrar en el debate de si «llamarla democracia o no». «Es un país muy complicado, aunque es cierto que tiene elementos que no nos parecen democracia. Pero más que calificarlo, yo intento seguir la vía del diálogo para ayudar a aclarar muchas cosas de la Iglesia».

Los próximos viajes

El Papa estaba satisfecho por los encuentros que mantuvo al margen del congreso de líderes religiosos en la capital de Kazajistán. «Esta iniciativa hace dialogar a personas que a menudo son descartadas, porque lo primero que descarta son los valores religiosos». «Alguno criticaba el encuentro, como si estas reuniones aumentasen el relativismo», ha añadido en respuesta a unas declaraciones de esta mañana del obispo auxiliar de Astana. «No renuncio a mi fe si hablo con una persona de otra religión. En el congreso, cada uno ha dicho lo que piensa, y lo respetamos. Vivamos como humanos, ‘¿tú qué opinas, yo qué opino?’ Conozcámonos. Si no hay diálogo hay o ignorancia o guerra», ha lamentado.

Francisco ha hablado sentado en una silla en el pasillo del avión, pues «la rodilla no se cura». Pero muy pronto volverá a hacer las maletas. Ha asegurado que en noviembre viajará a Baréin para consagrar la catedral de Nuestra Señora de Arabia, la única del Golfo, y que junto al arzobispo de Canterbury, Justin Welby, líder de la Iglesia anglicana, han acordado «una fecha en febrero para ir a Sudán del Sur. Y si voy a Sudán del Sur, iré también al Congo». Antes de regresar a su zona del avión ha bromeado sobre los espectaculares edificios que ha visto por las calles de Nursultán. «Es una ciudad moderna, yo diría futurista», ha concluido.

https://www.abc.es/sociedad/papa-defiende-envio-armas-ucrania-decision-politica-20220915205942-nt.html

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